Poema De La Epoca Del Romanticismo

Los poemas después Romanticismo son composición que ellos usan recursos literario propios ese la poesía, enmarcados dentro el movimiento cultural llamado Romanticismo. Algunos de sus representantes hasta luego reconocidos son William Blake, Walt Whitman, victor Hugo, Gustavo Adolfo Bécquer o Edgar allan Poe.

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El Romanticismo surgió en Alemania e Inglaterra uno finales ese siglo XVIII y comienzos del centrar XIX, y velozmente se extendido por todo el mundo el continente europeo, estados unidos de américa y ns resto ese mundo.

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Lord Byron, escritor del Romanticismo.

Su principal características en todas los expresiones artístico fue contraponerse al Neoclasicismo, regalo que la precedió.

Por lo tanto, ese poemas después este período siguieron demasiado estas premisas, donde predominan ese sentimientos por acerca de la razón, la posibilidad ese expresarse libremente más allá después reglas prestablecidas, la originalidad y creatividad en contraposición un la imitación y la tradición. Eliminar por tanto, una en la actualidad netamente subjetiva.

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La poesía cuales fue el género literario qué es más cultivado dentro de el Romanticismo, pues surgieron nuevo formas qué la novela histórica, la novela después aventuras y los romance. Sin embargo, los poetas de este período, por supuesto, ellos escribieron sus versos cumpliendo ns convicciones filosóficas de la época: los conocimiento después Yo y la búsqueda de la belleza qué es más allá de la razón.


A continuación te dejamos algunos textos después los autores además famosos después este período.

1- a Sueño

Cierta tiempo un sueño tejió la a sombra acerca mi cama los un caña de pescar protegía: fue ~ una hormiga ese se dio perdido por la hierba dónde yo creía que estaba.

Confundida, perpleja y desesperada, oscura, cercada de tinieblas, exhausta, tropezaba entre la extendida maraña, todos desconsolada, y le escuché decir: “¡Oh, continencia míos! ¿Acaso lloran? ¿Oirán de qué manera suspira su padre? ¿Acaso rondan por por ahí para buscarme? ¿Acaso regresan y sollozan de mí?”

Compadecido, solté laa lágrima; todavía cerca vi una luciérnaga, que respondió: “¿Qué quejido persona convoca al guardián ese la noche?

Me corresponde escapar la arboleda mientras ns escarabajo lo hace su ronda: sigue ahora el zumbido ese escarabajo; minúscula vagabunda, vuelve pronto a casa”.

Autor: wilhelm Blake (Inglaterra)

2- Camina lindo Como la Noche

Camina bella, qué la cena De clima despejados y del cielos estrellados, Y todo lo mejor de la ceremonia y de la luz Resplandece dentro su aspecto y en sus ojos, Enriquecida de esta forma por esta tierna luz Que ns cielo niega al vulgar día.


Una sombra de más, ns rayo de menos, hubieran mermado la patrocinador inefable que se agita dentro de cada trenza suya después negro brillo, O ilumina suavemente su rostro, donde dulces pensamientos expresan Cuán pura, cuán adorable es su morada.

Y dentro de esa mejilla, y encima esa frente, estaban tan suaves, tan tranquilas, y al unísono elocuentes, los sonrisas los vencen, der matices ese iluminan Y hablan de días vividos alcanzan felicidad. Una mente dentro paz alcanzar todo, ¡Un corazón con inocente amor!

Autor: señor Byron (Inglaterra)

3- Conócete un Ti Mismo

Una cosa sólo ha deseado el hombre dentro todo tiempo,  y lo ha hecho en todo el mundo partes, dentro las cimas y en las simas  de mundo.  debajo nombres distintos –en vano– se ocultaba siempre,  y siempre, aun creyéndola cerca, se le iba después las manos.  hubo hace coordinación cronometrada un hacendados que dentro de amables mitos  infantiles  revelaba a sus hijos las llaves y el sendero de ns castillo  escondido.  poco lograban conocer la sencilla clave del enigma,  todavía esos poco se convertían entonces dentro de maestros  del destino.  Discurrió largo cronometraje –el error nos aguzó ns ingenio–  y ns mito dejó ya ese ocultarnos la verdad.  contento quien se ha realmente sabio y ha dejado su obsesión  por ns mundo,  oms por sí mismo anhela la piedra ese la sabiduría  eterna.  los hombre sanear se convierte entonces en discípulo  auténtico,  toda lo transforma dentro vida y dentro oro, cuales necesita ya los  elixires.  Bulle dentro de de él los sagrado alambique, está el rey dentro él,  y también Delfos, y al final comprender lo que significa  conócete ns ti mismo

Autor: Georg Philipp Freiherr teléfono Hardenberg – NOVALIS (Alemania)

4- Plenitud

Puesto que apliqué mis labios a tu taza llena aún, y puse todos tus posesión mi pálida frente; mercado que alguna vez pude hacerlo respirar los dulce aliento ese tu alma, perfume escondido en la sombra.

Puesto que me era concedido escuchar de ti las palabras dentro que se derrama el corazón misterioso; ya que he vio llorar, dichos he miró sonreír, de ellos boca encima mi boca, tus ojos dentro mis ojos. dichos he vio brillar acerca mi cápita ilusionada a rayo del tu estrella, ¡ay!, siempre velada. Dichos he visto cae en los ondas después mi determinación un pétalo del rosa arrancado un tus días,

puedo decir hoy dia a ese veloces años: ¡Pasad! ¡Seguid pasando! ¡Yo no envejeceré más! Idos todos alcanzan todas nuestras flores marchitas, tengo en mi álbum laa flor que absolutamente nadie puede cortar.

Vuestras alas, al rozarlo, alguno podrán derramaron el vaso dentro de que por ahora bebo y ese tengo bien lleno. Mi espíritu tiene además fuego ese vosotros ceniza. Mi mente tiene qué es más amor los vosotros olvido.

Autor: Víctor hugo (Francia)

5- cuales Te Detengas

No dejes ese termine el día sin haber crecer un poco, sin tener sido feliz, no tener haber aumentado tus sueños. Alguno te dejes vencer por los desaliento. Alguno permitas que absolutamente nadie te fairly el derecho a expresarte, que es casi un deber. Alguna abandones las ansias de dar de su vida algo extraordinario. Alguna dejes de confianza que ns palabras y las poesías sí quizás cambiar el mundo. Ocurrir lo que pase nuestra esencia está intacta. Ser seres llenos de pasión. La vida eliminar desierto y oasis. Nosotros derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas después nuestra propio historia. Sin embargo el viento sople dentro de contra, la poderosa sitio de construcción continúa: Tú tu puedes hacer aportar laa estrofa. Alguno dejes nunca después soñar, causada en sueños denominada libre ns hombre. Cuales caigas en el peor de los errores: ns silencio. La mayor parte vive dentro de un silenciosa espantoso. No te resignes. Huye. “Emito mis alaridos por der techos de este mundo”, afirma el poeta. Valora la belleza después las cosas simples. Se pueden hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero cuales podemos remar en contrario de trastorno mismos. él​ transforma la vida en un infierno. Disfruta después pánico ese te provoca sí la determinación por delante. Vívela intensamente, no tener mediocridad. Piensa que dentro ti está ns futuro y derecha la tarea con orgullo y no tener miedo. Aprender de quienes puede ser ~ enseñarte. Ns experiencias de quienes nosotros precedieron después nuestros “poetas muertos”, te asisten a caminar por la vida La la empresa de el día de hoy somos nosotros: ese “poetas vivos”. Alguno permitas ese la destino te despierta a ti sin que la vivas.

Autor: Walt Whitman (Estados Unidos)

6- corazón Eterno

Podrá nublarse ns sol eternamente;  quizás secarse en un instante ns mar;  pueden romperse el eje de la tierra  como un débil cristal.  ¡Todo sucederá! pueden la muerte  Cubrirme alcanzar su fúnebre crespón;  pero jamás dentro de mí pueden apagarse  La contar de de ellos amor.

Autor: Gustavo Adolfo Bécquer (España)

7- Acuérdate ese mí

Llora dentro de silencio mi spirits solitaria,

excepto cuándo esté mi corazón

unido al tuyo dentro celestial alianza

de mutuo suspirar y mutuo amor.

Es la llama de mi alma cual aurora,

brillando dentro el circuito sepulcral:

casi extinta, invisible, pero eterna…

ni la muerte la quizás mancillar.

¡Acuérdate ese mí!… cerca de a mi tumba

no pases, no, sin regalarme tu plegaria;

para mi alma alguna habrá más alto tortura

que el conocer que has actually olvidado mi dolor.

Oye mi final voz. Alguna es un delito

rogar por los que fueron. Yo jamás

te pedí nada: al expirar té exijo

que encima mi tumba derrames tus lágrimas.

Autor: lord Byron

8- Volverán las oscuras golondrinas

Volverán los oscuras golondrinas

en tu balcón tu nidos un colgar,

y es diferente vez con el venir a tu cristales

jugando llamarán.

Pero aquellos que los vuelo refrenaban

tu hermosura y mi contento a contemplar,

aquellas que ellos aprendieron nuestros nombres….

ésas… ¡no volverán!

 Volverán ns tupidas madreselvas

de tu yarda las tapias un escalar,

y es diferente vez un la dimensión aún hasta luego hermosas

sus flor se abrirán.

Pero aquellos cuajadas de rocío

cuyas líquido mirábamos temblar

y otoño como lágrimas después día…

ésas… ¡no volverán!

Volverán del mente en tus oídos

las palabras ardientes uno sonar,

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.

Pero silencio y absorto y del rodillas

como se adora a Dios desde el punto de vista de su altar,

como yo té he querido…, desengáñate,

así… ¡no té querrán!

Autor: Gustavo Adolfo Bécquer

9- a Sueño dentro de de uno sueño

 ¡Toma esta beso acerca tu frente!

Y, me despido del ti ahora,

No queda alguna por confesar.

No se equivoca quien estima

Que mis días han continuar ~ un sueño;

Aún correcto la suponer ha volado

En una noche, o dentro de un día,

En la a visión, o dentro ninguna,

¿Es por eso menor la partida?

Todo lo los vemos o imaginamos

Es solo un sueño dentro de a sueño.

 Me paro entre ns bramido

De una costas atormentada por ns olas,

Y sostengo en mi mano

Granos del la dorada arena.

¡Qué pocos! sin embargo como se arrastran

Entre mis dedos cara lo profundo,

Mientras lloro, ¡Mientras lloro!

¡Oh, Dios! ¿No puedo aferrarlos

Con además fuerza?

¡Oh, Dios! ¿No puedo salvar

Uno del la implacable marea?

¿Es todo el mundo lo ese vemos o imaginamos

Un sueño dentro de de un sueño?

Autor: Edgar alan Poe

10- ns Hada

Acudid, gorriones míos,

flechas mías.

Si una desgarrador o laa sonrisa

al hombre seducen;

si una amorosa dilatoria

cubre el día soleado;

si el protuberancia de uno paso

conmueve del raíz al corazón,

he aquí el anillo ese bodas,

transforma dentro de rey a alguna hada.

 Así cantó uno hada.

De las ramas salté

y apellido me eludió,

intentando huir.

Pero, capturado en mi sombrero,

no tardará en aprender

que quizás reír, que puede llorar,

porque eliminar mi mariposa:

he quitado el veneno

del anillo de bodas.

Autor: guillermo Blake

11- El argumento del suicidio

Sobre el empezado de mi vida, sí lo deseaba o no,

nadie jamás me lo preguntó -de otro modo alguna podía ser—

Si la determinación era la pregunta, una cosa enviada a ~ intentar

y sí vivir es contar SI, ¿qué puede cantidad el alguno sino morir?

Respuesta ese la naturaleza:

¿Se retorna equidad que al ser enviado? ¿No es peor ns desgaste?

¡Piensa primero en lo los ERES! ¡Sé consciente de lo los tú ERAS!

Te that dado inocencia, coche he dado esperanza,

Te the dado salud, y genio, y un amplio porvenir,

¿Retornarás culpable, aletargado, desesperado?

Haz un inventario, examina, compara.

Entonces muere —si eliminar que a morir te atreves—.

Autor: Samuel Taylor Coleridge

12- amor inquieto

A través del la lluvia, de la nieve,

A través ese la tempestad voy!

Entre las grutas centelleantes,

Sobre ns brumosas ola voy,

¡Siempre adelante, siempre!

La paz, ns descanso, han volado.

Rápido todos la tristeza

Deseo oveja masacrado,

Que todo la simpleza

Sostenida dentro de la vida

Sea la adicción de un anhelo,

Donde el mente siente por el corazón,

Pareciendo que los dos arden,

Pareciendo que ambos sienten.

¿Cómo quise a volar?

¡Vanos fueron todos der enfrentamientos!

Brillante corona después la vida,

Turbulenta dicha,

¡Amor, tú eres esto!

Autor: Johann Wolfgang von Goethe

13- profesor universitario Juan dentro de los infiernos

Cuando don Juan descendió hacia la onda subterránea

Y su óbolo hubo dado a Caronte,

Un sombrío mendigo, la mirada fiera como Antístenes,

Con pobre vengativo y fuerte empuñó cada remo.

Mostrando tu senos fláccidos y sus ropas abiertas,

Las mujer se retorcían debajo el negra firmamento,

Y, qué un estupendo rebaño de víctimas ofrendadas,

En pos después él arrastraban un protege mugido.

Sganarelle riendo le demanda su paga,

Mientras que profesor universitario Luis, con un dedo tembloroso

Mostraba uno todos ese muertos, errante en las riberas,

El niño audaz que se burló de su parte delantera nevada.

Estremeciéndose debajo sus lutos, la casta y magra Elvira,

Cerca después esposo pérfido y que era su amante,

Parecía reclamarle una suprema sonrisa

En la los brillara la dulzura de su primero juramento.

Erguido dentro su armadura, uno gigante después piedra

Permanecía dentro la bar y cortaba la onda negra;

Pero los sereno héroe, apoyado en su espadón,

Contemplaba la estela y sin dignarse reloj nada.

Autor: hables Baudelaire

14- la canción de la fallecidos (fragmento)

Débil mortal alguno te asuste

mi oscuridad ni mi nombre;

en mi seno encuentra ns hombre

un término a su pesar.

Yo, compasiva, té ofrezco

lejos de mundo uno asilo,

donde uno mi lobo tranquilo

para para siempre duerma en paz.

Isla yo soy ese reposo

en medio los mar después la vida,

y el marinero allí olvida

la huracán que pasó;

allí convidan al sueño

aguas puras no tener murmullo,

allí se duerme al arrullo

de la a brisa no tener rumor (…)

Autor: José después Espronceda

15- era apacible el día (fragmento)

Era apacible ns día

Y templado ns ambiente,

Y llovía, llovía

Callada y mansamente;

Y entretanto silenciosa

Lloraba y yo gemía,

Mi niño, tierna rosa

Durmiendo se moría.

Al huir de este mundo, ¡qué sosiego dentro de su frente!

Al verle yo alejarse, ¡qué borrasca dentro la mía!

Tierra encima el cadáver insepulto

Antes que empiece a corromperse… ¡tierra!

Ya ns hoyo se ha cubierto, sosegaos,

Bien pronto dentro de los terrones removidos

Verde y pujante crecerá la yerba (…)

Autor: Rosalía ese Castro

16- poeticas a una el hombre joven italiana

Aquel mes después febrero tiritaba en su albura

de la fuerte y la nieve; azotaba la lluvia

con su rachas el esquina de der negros tejados;

tú decías: ¡Dios mío! ¿Cuándo quise a poder

encontrar dentro los bosques las violetas los quiero?

Nuestro cielo denominaciones llorón, dentro las tierras después Francia

la estación es friolera qué si aún fuera invierno,

y se sienta a la lumbre; París vive adelante fango

cuando dentro de tan bellos meses ya Florencia desgrana

sus tesoros que adorna a esmalte después hierba.

Mira, los árbol negruzco su esqueleto perfila;

se engañó tu alma cálida con su dulce calor;

no sí violetas excepto en tus ojo azules,

y cuales hay además primavera que tu cara a cara encendido.

Autor: Théophile Gautier

17- AL AARAAF (Fragmento parte 1)

¡Oh, no terrenal!, demostrar el rayo difundido

por la mirada de la belleza y retornado por las flores,

como en aquellos jardines dónde el día

surge ese las gemas de Circasia.

¡Oh, no terrenal!, demostrar la emoción

melódica ese brota del arroyuelo dentro el bosque

(música después los apasionados),

o los júbilo de la voces exhalada por lo tanto apacible,

que como el murmullo dentro de la caracola

su eco perdura y habrá del perdurar…

¡oh, nada de nuestra escoria!,

sino la belleza toda, las flor que orlan

nuestro corazón y ese nuestros cenadores engalanan,

se muestran dentro de tu mundo tan lejano, por lo tanto distante,

¡oh, estrella errante!

Para Nesace todo ser dulzura porque allá yacía

su esfera reclinada dentro de el dorado aire,

cerca de cuatro brillantes soles: un firma descanso,

un oasis dentro el desierto de los bienaventurados.

En la distancia, entre océanos después rayos ese restituyen

el empíreo esplendor al fantasma desencadenado,

a a alma ese difícilmente (los oleajes ellos eran tan densos)

puede luchar contra su predestinada grandeza.

Lejos, muy remoto viajó Nesace, dentro ocasiones, hacia distantes esferas,

ella, la favorecida del Dios, y viajera reciente a la nuestra.

Pero ahora, después un mundo anclado soberana,

se despoja de cetro, abandono el excelente mando

y adelante incienso y sublimes himnos espirituales,

baña en la cuádruple iluminación sus angelicales alas.

Autor: Edgar alano Poe

18- La alcoba ese Edén

Era Lilith la esposa ese Adán

(la Alcoba de Edén está en flor)

ni una gota de sangre dentro sus venas ser humana,

pero ella era qué una uspory y dulce mujer.

Lilith estaba en los confines después Paraíso;

(y ¡Oh, la alcoba de la hora!)

Ella era la primera desde allá conducida,

con ellas estaba los infierno y alcanzan Eva ns cielo.

Al oído del la serpiente llamado Lilith:

(la Alcoba del Edén está en flor)

A tí acudo si lo el resto ha pasado;

yo ser una serpiente si tú ages mi amante.

Yo ser la serpiente más hermosa del Edén;

(Y, ¡Oh, la alcoba y la hora!)

Por importar de la Tierra, nuevo rostro y forma,

me hicieron esposa del la nueva criatura terrenal.

Tómame, ya que vengo después Adán:

(la Alcoba de Edén está dentro flor)

Una vez qué es más mi corazón te subyugará,

lo pasado es pasado, y yo acudo ns tí.

Oh, todavía Adán ser vasallo después Lilith!

(Y, ¡Oh, la Alcoba después la hora!)

Todas ns hebras después mi cabello son doradas,

y dentro de esa la red fue atrapada su corazón.

Oh, y Lilith es decir la reina de Adan!

(la Alcoba después Edén está en flor)

Día y dieces siempre unidos,

mi aliento sacudía su alma qué a la a pluma.

Cuántas alegrías tuvieron Adan y Lilith!

(Y, ¡Oh, la Alcoba ese la hora!)

Dulces íntimos anillos del abrazé de serpiente,

al yacer dual corazones ese suspiran y anhelan.

Qué colegial resplandecientes ellos tienen Adán y Lilith;

(la Alcoba ese Edén está en flor)

Formas ese se enroscaban dentro los bosques y las aguas,

hijos relucientes y radiantes hijas.

Autor: Dante Gabriel Rossetti

19- Lamento al amanecer

Oh tú, cruel, mortalmente hermosa doncella,

Dime qué gran pecado he cometido

Para que me hayas atado, escondido,

Dime porqué has roto la solemne promesa.

Fue ayer, sí, ayer, cuando con ternura

Tocaste mi mano, y alcanzar dulce acento afirmaste:

Si, vendré, vendré cuándo se acerque la mañana,

Envuelta en brumas a tu cuarto llegaré.

Sobre ns crepúsculo esperé fiestas la puerta sin llave,

Revisé con cuidadoso esmero todas las bisagras

Y me regocijé al garrapata que cuales gemían.

¡Qué noche del ansias expectantes!

Pues miré, y cada sonido es decir esperanza;

Si accidentalmente dormité algunos breves instantes,

Mi corazón siempre se atención despierto

Para arrancarme después sopor inquieto.

Si, bendecí la noche y al manto de tinieblas

Que con tanta dulzura cubría los cosas;

Disfruté después silencio universal

Mientras escuchaba dentro de la penumbra,

Ya que trepar el mínimo rumor me parecía a signo.

Si ella combinar estos pensamientos, mis pensamientos,

Si ella tiene estos sentimientos, mis sentimientos,

No aguardará los arribo ese la mañana

Y alcanzan seguridad vendrá asciende mí.

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Un pequeño gato saltó dentro el suelo,

Atrapando a uno ratón dentro de un rincón,

Fue los el único sonido dentro la habitación,

Jamás anhelé tanto percibir unos pasos,

Jamás ansié tanto escuchar sus pasos.

Y allí permanecí, y permaneceré siempre,

Ya llegaba ns resplandor ese amanecer,

Y acá y allí se oían los primeros movimientos.

¿Es allí en la puerta? ¿En el umbral del mi puerta?

Acostado dentro la cama me apoyé sobre el codo,

Mirando continuo la puerta, sólo lo suficiente iluminada,

En caso de que en ns silencio se abriera.

Las cortinas se alzaban y caían

En la quieta serenidad ese cuarto.

Y el day gris brilló, y brillará siempre,

En la habitación articulación se oyó una puerta,

Como si alguien saliera a ganarse los sustento,

Oí los estrepitoso temblor ese los pasos

Cuando las puertas ese la ciudad fueron abiertas,

Escuché los alboroto dentro de el mercado, dentro cada esquina;

Quemándome alcanzan la vida, el griterío y la confusión.

En la patria los sonidos iba y venían,

Arriba y bajo de los escaleras,

Las puertas chirriaban,

Se abrían y cerraban,

Y como si fuese qué normal, los todos vivimos,

De mi desgarrada esperanza no brotaron lágrimas.

Finalmente ns sol, ese odiado esplendor,

Cayó para mis paredes, para mis ventanas,

Cubriéndolo todo, apresurándose dentro de el jardín.

No hubo allí alivio para mi aliento, hirviente del anhelos,

Con la brisa fresca después la mañana,

Y, quizás ser, tranquilo sigo allí, esperándote:

Pero alguno puedo encontrarte abajo los árboles,

Ni dentro de mi sombrío sepulcro dentro de el bosque.

Autor: Johann Wolfgang teléfono Goethe

20- Nocturno

Quiero expresar mi angustia en versos que abolida

dirán mi juventud del rosas y del ensueños,

y la desfloración amarga después mi vida

por uno vasto pena y cuidados pequeños.

Y ns viaje ns un aislante Oriente por entrevistos barcos,

y el cereales de oraciones ese floreció dentro blasfemias,

y los azoramientos de cisne entre der charcos,

y ns falso azul nocturno después inquerida bohemia.

Lejano clavicordio que dentro de silencio y olvido

no diste nunca al dormir la sublime sonata,

huérfano esquife, fábrica insigne, disensión nido

que suavizó la noche del dulzura ese plata…

Esperanza olorosa un hierbas frescas, trino

del ruiseñor pluma y matinal,

azucena tronchada vía un fatal destino,

rebusca de la dicha, persecución después mal…

El ánfora funesta después divino veneno

que ha de cometer por la vida la tortura interior;

la percibir espantable después nuestro humanidad cieno

y el horror después sentirse pasajero, el horror

de ida a tientas, dentro de intermitentes espantos,

hacia lo inescapable desconocido, y la

pesadilla brutalmente de este dormir de llantos

¡de la cual no hay qué es más que apellido que nosotros despertará!

Autor: Rubén Darío

21- la a araña indigente y tranquilo

Una araña indigente y silenciosa,

vi dentro el bajo promontorio dentro de que

sola se hallaba,

vi de qué manera para explorar el vasto

espacio vacío circundante,

lanzaba, uno tras otro, filamentos,

filamentos, filamentos de tengo misma.

Y tú, espíritu mía, allí donde te encuentras,

circundada, apartada,

en inmensurables océanos ese espacio,

meditando, aventurándote, arrojándote,

buscando si cesar ns esferas

para conectarlas,

hasta los se acaparamiento el puente que precisas,

hasta que los ancla dúctil quede asida,

hasta ese la telaraña los tú emites

prenda en algunos sitio, oh espíritu mía.

Autor: Walt Whitman

22- La femenino caída

¡Nunca insultéis ns la mujer caída!

Nadie sabe cuales peso la agobió,

ni cuántas luchas soportó en la vida,

¡hasta que al terminar cayó!

¿Quién no ha visto mujer sin aliento

asirse alcanzar afán ns la virtud,

y resistir después vicio el duro viento

con serena actitud?

Gota después agua pendiente de una rama

que los viento agita y lo hace estremecer;

¡perla que ns cáliz después la unido derrama,

y que denominada lodo al caer!

Pero tranquilo puede la goût peregrina

su perdida pureza recobrar,

y resurgir ese polvo, cristalina,

y ante la luz brillar.

Dejad amar a la femeninas caída,

dejad al polvo su esencial calor,

porque todo el mundo recobra nuevo vida

con la iluminación y el amor.

Autor: víctor Hugo

23- Poema

Vida celestial del azul vestida,

sereno deseo de pálida apariencia,

que en arena de colores traza

los característica huidizos después su nombre.

Bajo los hojas altos, firmes,

iluminado sólo por los lámparas,

yace, huido ya ns espíritu,

el mundo hasta luego sagrado.

En tranquilo nos anuncia una hoja

perdida los mejores días,

y vemos abrirse der ojos poderosos

de la viejo leyenda.

Acercaos dentro silencio a la puerta solemne,

escuchad el protuberancia que fabricar al abrirse,

bajad luego del coro y contemplad allí

dónde está los mármol que notificación los presagios.

Vida fugaz y forma luminosas

llenan la dieces anchurosa y vacía.

Ha transcurrido un tiempo sin final

que se ha perdido hacer bromas sólo.

Trajo el amor las taza llenas,

como entre flores se derrama los espíritu,

y beben sin parar der comensales,

hasta los se rasga los tapiz sagrado.

En extrañas filas llegan

veloces carruajes ese colores,

y llevada dentro el suyo por insectos variados

sola yo voy la princesa del las flores.

Velos qué nubes descendían

de su parte delantera luminosa asciende los pies.

Caímos del rodillas hacia saludarla,

rompimos a llorar, y ya alguno estaba.

Autor: Novalis (pseudónimo ese Georg Philipp Friedrich de Hardenberg)

24- La sombra ese este tilo, mi cárcel

Ya se han ido y acá debo quedarme,

a la sombra después tilo que eliminar mi cárcel.

Afectos y bellezas he perdido

que serán intensos recuerdos cuando

la la edad ciegue mis ojos. Mientras tanto

mis amigos, ese acaso jamás encuentre

de nuevo de los campo y colinas,

se pasean alegres, luego vez llegan

a los valle boscoso, estrecho y hondo

del los yo ellos hablé y ese sólo alcanza

el sol de mediodía; o a ese tronco

que se arquea adelante rocas qué un puente

y ampara al fresno sin ramas y oscuro

cuyas escasas tiro al arco amarillas

no agita la tormenta pero airea

la cascada. Y allí contemplarán

mis amigos los verde del las hierbas

desgarbadas -¡fantástico lugar!-

que se comban y lloran debajo el borde

de esa arcilla morada.

Ya aparecen

bajo el cielo apertura y nuevamente ven

la ondeada y magnífica extensión

de los campos y colinas, y ns mar

quizá alcanzar un navío cuyas velas

alegran ns azul entre dual islas

de penumbra violácea. ¡Y caminan

alegres todos, aun tal tiempo más

mi bienaventurado charles !Pues muchos años

has anhelado la naturaleza,

recluso en la ciudad, sobrellevando

con spirits triste y indigente el dolor,

el mal y la calamidad (…)

Autor: Samuel Taylor Coleridge.

25- Reversibilidad

Ángel suficiente de gozo, ¿sabes lo que denominada la angustia,

La culpa, la vergüenza, los hastío, ese sollozos

Y los vagos terrores del esas horribles noches

Que al mente oprimen como papel aplastado?

Ángel lleno de gozo, ¿sabes lo que denominaciones la angustia?

Ángel del bondad lleno, ¿sabes lo que denominaciones el odio,

Las lágrimas de hiel y ese puños crispados,

Cuando su infernal voz levanta la venganza

Ven capital se erige después nuestras facultades?

Ángel del bondad lleno: ¿sabes lo que denominaciones el odio?

Ángel después salud lleno, ¿sabes lo que denominada la Fiebre,

Que a lo largo del muro ese lechoso hospital,

Como ese exiliados, marcha alcanzar pie cansino,

En pos de sol escaso y moviendo los labios?

Ángel después salud lleno, ¿sabes lo que denominaciones la Fiebre?

Ángel de belle lleno, ¿sabes del las arrugas?

¿Y los miedo ns envejecer, y ese odioso tormento

De leer ns secreto horror después sacrificio

En ojos donde un day los nuestros abrevaron?

Ángel de beldad lleno, ¿sabes después las arrugas?

¡Ángel suficiente de dicha, después luz y ese alegría!

David agonizante curación pediría

A las emanaciones después tu cuerpo hechicero;

Pero de ti alguna imploro, ángel, de lo contrario plegarias,

¡Ángel adecuadamente de dicha, después luz y del alegría!

Autor: converses Baudelaire

26- A a ruiseñor (fragmento)

Canta dentro de la noche, canta dentro la mañana,

ruiseñor, dentro de el bosque tus amores;

canta, que llorará cuándo tú llores

el alba perlas dentro la unido temprana.

Teñido ns cielo del amaranta y grana,

la brisa del la dimensión entre los flores

suspirará ~ a der rigores

de tu amor triste y tu esperanza vana.

Y en la cena serena, al en absoluto rayo

de la callada luna, tus cantares

los ecos sonarán después bosque umbrío.

Y vertiendo dulcísimo desmayo,

cual bálsamo süave en mis pesares,

endulzará tu acento ns labio mío.

Autor: José de Espronceda.

27- si llegues ns amar

Cuando llegues uno amar, si alguno has amado,

Sabrás que dentro este mundo

Es los dolor qué es más grande y además profundo

Ser un un coordinación cronometrada feliz y desgraciado.

Corolario: el amor es un abismo

De encendiendo y sombra, poesía y prosa,

Y dentro donde se hacer la qué es más cara cosa

Que es reír y plañir a un cronometraje mismo.

Lo peor, lo más terrible,

Es los vivir sin él denominada imposible.

Autor: Rubén Darío

28- son de la muerte al amor

Al capital social que las mano arduas, ns nubes enclenques huyen

De los vientos que arrasan los invierno después las aéreas colinas,

Como multiformes e interminables esferas

Que inundan la noche dentro de una súbita marea;

Terrores después ígneas lenguas, de inarticulado mar.

Incluso entonces, en parte sombrío cristal de nuestro aliento,

Nuestros corazones evocan la fotografía salvaje ese la Muerte,

Sombras y abismos los bordean la eternidad.

Sin embargo, junto a la inminente Sombra ese la Muerte

Se levanta un Poder, ese se agita dentro de el ave o fluye en la corriente,

Dulce al deslizarse, encantador al volar.

Dime, mi amor. ¿Qué ángel, cuyo Señor eliminar el Amor,

Agitando la mano dentro de la puerta,

O dentro de el umbral dónde yacen los trémulas alas,

Posee la criatura flamígera ese tienes tú?

Autor: Dante Gabriel Rossetti.

29- El arte (fragmento)

Sí, es más bella la obra trabajada

con formas además rebeldes, qué el verso,

o el ónice o el mármol o el esmalte.

¡Huyamos del postizas sujeciones!

Pero acuérdate, oh Musa, del calzar,

un pequeña coturno los te apriete.

Rehúye siempre alguna ritmo cómodo

como uno zapato demasiadas grande

en los que todo piernas puede meterse.

Y tú, escultor, rechaza la blandura

del barro al que ns pulgar puede dar forma,

mientras la inspiración flota lejana;

es consiste en que té midas alcanzan carrara

o alcanzar el paros * duro y exigente,

que custodian los además puros contornos…

Autor: Theophile Gautier.

30- La risa después la beldad

Bella es la unidas que dentro de las auras

con blando vaivén se mece;

bello ns iris los aparece

después de la tempestad:

bella en noche borrascosa,

una solitaria estrella;

pero más que todo es bella

la risa ese la beldad.

Despreciando los peligros

el entusiasta guerrero,

trueca de el continuo acero

la dulce tranquilidad:

¿quién su mente enciende

cuando ns la lucha se lanza?

¿Quién anima su esperanza?…

Autor: Fernando Calderón

31- alcanzan el hirviente resoplido

Con ns hirviente resoplido mojael ronco toro la tostada arena,la vista dentro el horseman ata y serena,ancho espacio buscar el asta roja.


Su arranque audaz a obtener se arroja,pálida ese valor la faz morena,e hincha dentro de la frente la robusta venael picador, a oms el coordinación cronometrada enoja.

Duda la fiera, los español la llama;sacude el toro la enastada frente,la país escarba, sopla y desparrama;

le obliga ns hombre, parte después repente,y herido dentro la cerviz, húyele y brama,y dentro de grito gama rompe la gente.

Autor: joe Zorrilla.

32- La partición del la tierra 

-¡Tomad la tierra! -desde su elevado asientodijo a ese hombres oms pobló los vacío-.-Para seguir mi supremo intentohabedla en fraternal compartimiento,que os la doy qué herencia y señorío.

Ya qué es más correr, por acudir primero,cada mortal al llama vino,y cuánto pudo sometió un su fuero:los frutos del la tierra, los campesino;la selva, do cazara ns caballero.

Colma la troj ns mercader y los arca;se adueña los monje del viñedo umbrío:¡y, ya fuerte sintiéndose el monarcasendas y puentes alcanzar barreras marcadiciendo; -¡El diezmo! porque el diezmo denominaciones mío.

Años después, cuando por terminar completala irrevocable partición quedaba,de remoto confín llegó el poeta.¡Ay! Todo paisaje deslindado estaba,y todos cosa un su señor sujeta.

-¡Tarde y dentro vano mi poción exijo!¿Y así, el qué es más fiel en mísero abandonodejando, ¡oh Dios! desheredaste al hijo?Tal ese señor postrándose ante el trono,el brazo vate entre sollozos dijo.

-Si absorto dentro la región después las quimeras,-contesta Dios- coche retardaste, iluso,no en balde llores ni acusarme quieras:¿do estabas tú, ese confundirme esperas?-¿Dónde? ¡A tu lado! -el soñador repuso.

Mi paisaje apacentaba dentro de tu hermosura;del cielo dentro de los acentos, mis oídos;si lo terreno desdeñé en la altura,fue los tu gloria, ese sin par fulgura,¡me embargaba la mente y los sentidos!

Y Dios: -¿Qué hacer? para la desembarcar nadame resta ya alcanzan qué colmar de ellos anhelo;ajeno el bosque, la heredad cercana…Vente conmigo, si te place, al cielo,¡que en ~ hoy líbero te daré la entrada!


Autor: Friedrich Schiller.

33- Londres

Vago sin terminar por los censadas calles,

junto un la orilla de censado Támesis,

y dentro cada rostro los me mira advierto

señales del impotencia, después infortunio.

En cada sonoro humano,

en cada chillido infantil ese miedo,

en cada voz, dentro de cada prohibición,

escucho las cadena forjadas de la mente:

y escucho de qué manera el grito ese deshollinador

hace palidecer ns oscuras Iglesias,

y ns dolor después soldado infortunado

ensangrienta ese muros después Palacio.

Pero, al fin, dentro de las calles de medianoche escucho

cómo la maldición de la hombre joven ramera

deseca ns llanto de recién nacido,

y asola la carroza fúnebre del los novios.

Autor: william Blake.

34- Ozymandias

Conocí a un viajero de una tierra antigua

quien dijo: «dos gigantesco piernas pétreas, no tener su tronco

se yerguen dentro de el desierto. A su lado, dentro la arena,

semihundido, yace a rostro hecho pedazos, ese ceño

y mueca en la boca, y desdén del frío dominio,

cuentan ese su escultor comprendió está bien esas pasiones

las cuales tranquilo sobreviven, grabadas dentro estos inertes objetos,

a las posesión que los tallaron y al mente que las alimentó.

Y en el cut down se leen están palabras:

“Mi nombre denominaciones Ozymandias, rey ese reyes:

¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad!”

Nada restos a su lado. Aledañas de la decadencia

de están colosales ruinas, infinitas y desnudas

se extienden, un lo lejos, las solitarias y llanas arenas.

Autor: Percy Bysshe Shelley.

35- los narcisos

Erraba solitario qué una nubeque flota dentro las alturas para valles y colinas,cuando del pronto vi una muchedumbre,una hueste del narcisos dorados;junto al lago, debajo los árboles,estremeciéndose y bailando dentro la brisa.

Continuos qué las estrellas que brillany parpadean en la vía Láctea,se extendían como una fila infinitaa ese largo de aquella ensenada;diez mil narcisos contemplé alcanzar la mirada,que movían sus cabezas en animada danza.

También las olas danzaban a su lado,pero ellos eran qué es más felices que las áureas mareas:Un poema sólo podía cantidad alegreen por lo tanto jovial compañía;yo miraba y miraba, pero no sabía aúncuánta riqueza dio hallado dentro la visión.

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Pues ns menudo, cuando reposo dentro de mi lecho,con manga ocioso o pensativo,vuelven alcanzar brillo súbito encima ese ojointerior que es la felicidad ese los solitarios;y mi alma se llena entonces del deleite,y danza alcanzar los narcisos.